La evolución del capitalismo

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El capitalismo liberal que nos gobierna se ha vuelto más sibilino y dominante que nunca. Voy a dar una muestra. En la lista de los hombres más poderosos del mundo que acaba de publicar la revista Forbes (30/10/2013) los cinco primeros nombres que aparecen son:

1- Vladimir Putin. 2- Barack Obama. 3-Xi Jinping. 4- El Papa Francisco I. 5- Angela Merkel.

Independientemente de la orientación ideológica de cada una de estas personas, lo que se transmite mediante esta lista es dar la impresión de que son los líderes políticos los que manejan los hilos que hacen moverse al mundo. Nada más lejos de la realidad. Además, si así fuera, esta realidad que nos rodea, tan injusta y negativa, sería responsabilidad de estas personas y deberían afrontar las consecuencias de su gestión que nos lleva a uno de los peores momentos que ha podido vivir la humanidad.

Hemos empezado diciendo que el capitalismo liberal nos gobierna de forma sibilina porque ha hecho que se difunda una lista como la que propone Forbes, cuando es vox populi que esto no es así. En el año 1995 un semanario francés, Le Nouvel Observateur, publicó una lista con “Los 50 hombres más influyentes del mundo” (5/1/1995) y en esta lista, mucho más sincera y apegada a la realidad que la lista del año 2013, ni un solo jefe de estado o de gobierno, ni siquiera un diputado o ministro, nadie que fuera representante por elección de ningún país, aparecía en ella. La democracia no tenía nada que ver con el poder. Al menos hace 18 años esto se podía escribir y publicar, hoy en día ya ni eso. Tratan de hacernos creer que los líderes políticos tienen el control, cuando esto es imposible bajo la égida del nuevo sistema. Vamos a dar otro dato para demostrar esta afirmación.

La economía real, la que produce bienes y servicios tangibles, crea cada año, en todo el mundo, una riqueza estimada de 45 billones de euros. Frente a este dato, la economía financiera, en un año y a escala planetaria, mueve una cifra de 3450 billones de euros. O sea, la esfera financiera, que no es nada, sino números en un ordenador y que no representa nada tangible, mueve setenta y cinco veces más dinero que lo que produce la economía real. Ahora que vengan y me digan que a este mastodonte que es el mercado le pueden poner unas riendas un grupo de políticos elegidos precisamente con el beneplácito de este monstruo.

Manuel Bermúdez Vázquez.