La diferencia entre solidaridad y generosidad

Ser solidario es defender los intereses del otro, aunque en realidad estos intereses son, directa o indirectamente, los mismos que los míos. Defendiendo los intereses de esa otra persona o grupo, actúo también a mi favor.

La generosidad es otra cosa. La generosidad es defender los intereses del otro, pero no porque estos sean los míos. La generosidad es defender los intereses de otro aun cuando no sean los míos, no porque yo pueda sacar provecho de ello, sino para que sea el otro quien se beneficie.

La solidaridad es una forma de defenderse entre varios; la generosidad es, en último término, una forma de sacrificarse a sí mismo por los demás. Por eso, desde un punto de vista moral, la generosidad es superior a la solidaridad; pero la solidaridad, desde las perspectivas social y política, es más urgente, más realista y más eficaz.

Veamos un ejemplo: nadie paga los impuestos por generosidad. Nadie paga las cuotas de Seguridad Social por generosidad. Ni nadie se hace miembro de un sindicato por generosidad. Y sin embargo los sindicatos, los impuestos y la Seguridad Social han hecho más por la justicia que la generosidad tuya o mía. Sin embargo debe quedar claro que solidaridad y generosidad no son incompatibles.